Es fácil revisar las noticias y concluir que no hay futuro laboral para los jóvenes.
Un pesimismo que cala con fuerza en todos los niveles educativos y clases sociales. Cada año imparto clases en distintas Universidades y escuelas de negocio españolas de prestigio. En los últimos años el porcentaje de jóvenes pesimistas sobre su futuro supera invariablemente el 75%.
Un pesimismo persistente que me ha llevado a escribir este artículo para aportar mi visión sobre este complejo asunto ya que una juventud sin esperanza en el futuro es un problema social trascendental que debemos abordar.






